Volver al origen, de Cecilia Ascencio

 


Publicado en febrero de 2026 por Magenta Ediciones y con prólogo de Esperanza Bustillo Puente —fundadora de Escritores en Construcción—, Volver al origen marca la primera obra de Cecilia Ascencio dirigida al público en general. Diseñadora gráfica, ilustradora infantil y ahora narradora, Cecilia construye un relato muy personal que se mueve entre la memoria, el duelo y los afectos que trascienden los lazos de sangre.

La historia inicia con “Altar de muertos”, un primer capítulo que funciona como umbral emocional: a partir de la colocación de la imagen de Teresita en un altar, la autora abre una conversación íntima en primera persona. Le habla, le pregunta, la recuerda. Desde ahí, el lector entra a una relación entrañable donde la bondad y generosidad de Teresita se revelan poco a poco, hasta llegar a una idea potente: ambas, de alguna manera, se salvaron mutuamente.

A lo largo de los capítulos —cada uno acompañado por ilustraciones realizadas por la propia Cecilia— se despliega la historia compartida entre estas dos mujeres. En “Caballitos blancos”, la autora nos introduce a su maternidad de gemelos y al apodo cariñoso que Teresita les daba. Sabemos entonces que Teresita, originaria de la selva peruana, entra a su vida en Lima, ciudad a la que Cecilia llega junto a su familia por motivos laborales.

“No existías” profundiza en ese proceso de adaptación: una Lima descrita comúnmente como gris se transforma, a través de su experiencia, en un espacio lleno de matices, en buena medida gracias a la presencia de Teresita, quien se convierte en apoyo cotidiano y emocional. La relación se consolida en capítulos como “Compañera de duelo y alegría”, donde Teresita acompaña a Cecilia en el duelo por la muerte de su padre durante un viaje a México, mostrando una mirada inocente y nueva frente a experiencias que nunca había vivido.

“Regreso al refugio” y “Alma amazónica” exploran la cotidianidad, la complicidad y el descubrimiento mutuo: Cecilia no solo comparte su vida con Teresita, sino que comienza a conocer sus raíces, su entorno y su identidad más profunda. Sin embargo, el relato avanza hacia una separación inevitable en “Adiós Perú, hola México lindo”, cuando la familia regresa a México, y se intensifica en “Arrancada”, donde un episodio relacionado con migración impide que Teresita pueda reencontrarse con ellos como antes.

“El final” cierra con la muerte de Teresita, pero no con el cierre emocional de la historia. Ese gesto ocurre en el epílogo, cuando Cecilia viaja al Amazonas en busca del origen de su amiga, en un intento por comprender, honrar y reconstruir su memoria.

En sus 127 páginas, Volver al origen es un relato breve pero profundamente emotivo, que logra sostener una narrativa clara y cercana. Cecilia Ascencio escribe desde la experiencia, sin artificios, y encuentra en la sencillez una vía poderosa para transmitir la complejidad de los afectos.

Se trata de una obra que habla de vínculos improbables pero esenciales, de esas relaciones que no comparten sangre pero terminan formando parte de ella. Un texto que reflexiona sobre la memoria como un espacio sanador y sobre los lazos invisibles que nos sostienen, incluso —y sobre todo— en los momentos más oscuros.

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