Delirio, de Natalia M. Alcalde
Hoy quiero hablar de la ópera prima de una talentosa escritora guanajuatense: Natalia M. Alcalde, a quien tuve oportunidad de conocer personalmente hace algunos días, como parte del proyecto Leer bonito. Cita con un libro.
Seleccionada
por El País como una de las mejores novelas negras de 2022, Delirio
tiene como protagonista a la propia ciudad de Guanajuato. Entre sus callejones,
plazas, hoteles y bares, Natalia construye una historia de misterio que pone
sobre la mesa temas como la discriminación, la corrupción y el abuso de poder,
pero que también habla de la amistad, el amor, la culpa, el perdón y esas
historias que, aunque intentemos dejarlas atrás, permanecen abiertas dentro de
nosotros.
La novela
comienza con un chisme que corre de boca en boca por Guanajuato: una mujer ha
muerto en el hotel Delirio, propiedad de Juanjo, un reconocido profesor
español de literatura que también fue maestro en la Universidad de Guanajuato.
Quien nos
cuenta la historia es Renata, quien ya no vive en Guanajuato, pero que
mantiene una memoria profundamente ligada a ella. Renata recuerda también a
Juanjo, su antiguo profesor, por quien sintió en silencio un amor que nunca
llegó a concretarse, y a Kika, su amiga de la universidad, con quien
alguna vez compartió departamento en la Plaza del Baratillo.
Es precisamente
Kika la mujer que muere en el hotel y cuyo cuerpo encuentra Renata.
Pero
antes de que ocurra la tragedia, Renata ha tenido sueños inquietantes. Desde
hace tiempo posee una sensibilidad que se manifiesta a través de sueños y
visiones que su propia madre llama, simplemente, “delirios”. Esta vez, sin
embargo, las imágenes son demasiado precisas: fragmentos de una tragedia que
está a punto de suceder.
Renata
despierta con la certeza de que alguien morirá en Delirio, el hotel de su
antiguo maestro. Recurre al tarot para intentar descifrar quién será la víctima
y quién podría ser el responsable. La preocupación se transforma poco a poco en
obsesión y termina llevándola de regreso a Guanajuato.
A partir
de ahí, Natalia construye una historia en la que los sueños, el tarot y una
suerte de realidad alterna se convierten en herramientas para explorar no
solamente el misterio, sino también la memoria y las decisiones que tomamos en
la vida.
Porque Delirio
es, sí, una novela negra, pero también es una historia sobre aquello que
dejamos sin resolver.
Renata se
pregunta constantemente por su propia vida y por los caminos que decidió no
tomar. Se enfrenta al arrepentimiento de haberse alejado de Kika y a los
recuerdos de aquella etapa universitaria en Guanajuato. Kika, una mujer trans,
aparece en la novela atravesada por una historia de amor y por las distintas
formas de violencia y discriminación que pueden marcar la vida de una persona.
Y
mientras el misterio avanza, Guanajuato adquiere una presencia casi tan importante
como sus personajes.
La ciudad
está en todas partes: en sus calles, en sus plazas, en sus bares y en esos
lugares que muchos de quienes vivimos o hemos vivido aquí reconocemos de
inmediato. Uno de ellos es el bar La Dama de las Camelias, que forma parte
de este recorrido literario por una ciudad que Natalia conoce profundamente.
En
nuestra conversación reciente, durante su visita a León, Natalia nos compartió
que fue Toledo, España, una de sus ciudades favoritas en el mundo, la
que detonó su interés por recrear literariamente a Guanajuato. Ambas ciudades
comparten, en cierto sentido, esa geografía de callejones, desniveles, historia
y misterio que permite que una ciudad se convierta también en personaje.
Otro de
los aspectos que disfruté especialmente de Delirio son sus referencias
literarias. Natalia deja ver en ellas su formación como lectora y, a través de
las conversaciones entre Renata y Juanjo, aparece también una reflexión
constante sobre el poder de la literatura, la escritura y los libros.
Durante
nuestra charla nos contó algo que me pareció especialmente revelador sobre su
relación con la literatura: desde niña tuvo una imaginación muy poderosa y
durante mucho tiempo llegó a pensar que aquello podía ser un defecto. Hasta que
encontró en la literatura un lugar donde esa imaginación no solo tenía cabida,
sino que podía convertirse en un don.
Quizá por
eso en Delirio la frontera entre lo que imaginamos, lo que soñamos y lo
que realmente sucede resulta tan interesante.
La novela
fue publicada originalmente en España y ahora llega a México bajo el
sello Tusquets, de Editorial Planeta, acercando al público mexicano la
primera novela de Natalia M. Alcalde y una historia que tiene como escenario
central una ciudad que, para quienes la conocemos, resulta imposible no
reconocer entre sus páginas.
Este mes,
además, Delirio es nuestro libro de lectura en Leer bonito. Cita con
un libro, el proyecto que comparto con Denise Silva y que en esta primera
temporada está dedicado a acercarnos a escritoras y escritores guanajuatenses.
El
próximo sábado 29 de agosto tendremos una conversación por Zoom con
Natalia desde Madrid, donde actualmente radica, para hablar de Delirio,
de su proceso creativo, de Guanajuato y, por supuesto, de literatura.
Si
quieren acompañarnos, todavía están a tiempo de sumarse a esta lectura.

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