“Secretos de sangre”, de Viviana Rivero

 


Con Secretos de sangre me encontré por primera vez con la escritura de la novelista argentina Viviana Rivero y fue una extraordinaria experiencia.

Esta historia llamó mi atención porque suelo interesarme mucho por las novelas que abordan la Segunda Guerra Mundial. En este caso, la premisa era adentrarse en la historia de los alemanes que, tras la derrota del régimen nazi, huyeron a Argentina e incluso rozar la teoría de que el propio Hitler, junto con Eva Braun, pudo haberse refugiado en ese país sudamericano.

La novela tiene como protagonista a Alex Müller, un exitoso médico argentino que reside en Nueva York y se dedica a los tratamientos dermatológicos. Su personalidad organizada y metódica parece provenir de su herencia alemana, mientras que sus relaciones sentimentales son siempre pasajeras: cambia de una mujer a otra con gran facilidad.

El giro de la historia ocurre cuando Alex descubre que alguien ha pintado frente a su casa la palabra nazi, acusándolo directamente. Ese hecho despierta en él la necesidad de conocer más sobre su pasado familiar. Aprovechando un viaje a Argentina, decide investigar la historia de su abuelo Martin, de quien sabe muy poco.

La novela está construida en tres líneas temporales. La primera sigue a Alex en 2023; las otras dos nos permiten conocer la historia de sus abuelos: Martin Müller, un diplomático alemán, y Amalia, una joven judía argentina. A través de ellas viajamos a 1940, cuando ambos se conocen en Argentina, y a 1945, cuando las circunstancias los obligan a separarse.

Uno de los escenarios principales es la laguna Mar Chiquita, uno de los lagos con mayor salinidad del mundo y reconocido por los beneficios de sus aguas para la piel. Este lugar une, en distintos momentos de la historia, la vida de Alex con la de su abuelo.

En el presente, Alex conoce a Coralina Carreño y a su pequeño hijo, Fortunato, quienes llegan a él buscando tratamiento para la psoriasis severa del niño. A partir de ese encuentro se desarrolla una relación que transformará la vida del protagonista. La autora establece entonces un interesante paralelismo entre la historia de Alex, Coralina y Fortunato, y la que décadas atrás vivieron Martin, Amelia y su hijo, quien más tarde se convertirá en el padre de Alex.

Disfruté mucho esta novela porque su hilo conductor es muy claro. Está escrita con una prosa sencilla —sin que ello le reste profundidad— y en cada capítulo queda perfectamente definido el momento histórico en el que nos encontramos. Además de desarrollar las relaciones afectivas entre sus personajes, Viviana Rivero incorpora escenas de erotismo sutiles y elegantes que reflejan las pasiones y contradicciones de cada uno.

Otro aspecto que disfruté fue descubrir un episodio histórico que desconocía: el del barco Graf Spee, el famoso "acorazado de bolsillo" de la Alemania nazi. Diseñado para atacar barcos mercantes en el Atlántico Sur, fue dañado durante la Batalla del Río de la Plata, en diciembre de 1939, y su capitán decidió hundirlo frente a Montevideo. Muchos de sus tripulantes quedaron varados en Sudamérica y varios de ellos terminaron estableciéndose en Argentina, un hecho histórico que sirve como telón de fondo para la novela.

Secretos de sangre es una rica novela histórica basada en hechos reales que combina el romance, los secretos familiares y uno de los periodos más complejos del siglo XX. Hacia el final, la autora revela el acontecimiento que da sentido al título de la obra y consigue sorprender a quien la lee con un giro que, al menos en mi caso, no vi venir.

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