La uruguaya, de Pedro Mairal

 


Hace tiempo recibí de Editorial Planeta la novela corta La uruguaya, del escritor argentino Pedro Mairal, un libro que disfruté mucho y que fue mi primera aproximación a la obra de este autor. Publicada en 2016 en Argentina y un año después en México, se trata de una historia breve pero intensa.

La novela se desarrolla en un solo día y es un relato continuo y trepidante de una jornada que cambia por completo la vida del protagonista. Es de esas historias que prácticamente se leen de un tirón, gracias a la habilidad del autor para narrar con ritmo y mantener la tensión a lo largo de cada escena.

Lucas Pereyra es quien nos cuenta la historia: un escritor cuarentón que atraviesa un momento complicado tanto en su carrera como en su vida personal. Su matrimonio con Catalina está desgastado, tienen un hijo pequeño y la rutina ha ido apagando la pasión. A esto se suman deudas, pagos atrasados y proyectos literarios que no terminan de resolverse.

Lucas decide viajar a Montevideo para cobrar un pago importante como escritor, dinero con el que espera ponerse al día con varios pendientes. El viaje también responde a una razón económica: el tipo de cambio resulta más conveniente debido a la crisis argentina. Sin embargo, hay otro motivo detrás de esta escapada: reencontrarse con una mujer a la que conoció tiempo atrás durante una especie de retiro creativo con otros escritores. Entre ellos surgió una conexión especial —aunque nunca llegó a concretarse nada— y desde entonces han mantenido contacto a distancia a través de correos y mensajes. Ese intercambio ha alimentado una cierta idealización del encuentro que Lucas imagina que ocurrirá en Montevideo.

A lo largo del viaje, Mairal nos mantiene enganchados mediante las reflexiones del protagonista sobre el amor, el matrimonio y la vida familiar. Poco a poco comprendemos la crisis de la mediana edad que atraviesa Lucas y la chispa que le provoca la posibilidad de reencontrarse con una mujer más joven, alguien en cuyos ojos aún podría verse con admiración y entusiasmo. Esa ilusión contrasta con la mirada cansada de su vida cotidiana. Esa mujer es, precisamente, la uruguaya: Magalí Guerra.

El encuentro con ella tendrá consecuencias, y es justo eso lo que vamos descubriendo a lo largo de esta breve historia narrada en primera persona, un relato que además tiene un final autoconclusivo, coherente con el tono de la historia.

La uruguaya también cuenta con una adaptación cinematográfica: una película estrenada en 2022, dirigida por Ana García Blaya, que aún tengo pendiente ver.

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