La espera, de Michael Connelly
¡Feliz octubre! Que este mes venga cargado de buenas lecturas. Yo inicio el mes con la reseña de La espera, novela policiaca del escritor estadounidense Michael Connelly, publicada bajo el sello de AdNovelas y distribuida en México por Hachette Editorial.
La trama transcurre a lo largo de un par de semanas y cada sección comienza
con un día específico, lo que nos da la sensación de ir siguiendo casi en
tiempo real la investigación.
La protagonista es Renée Ballard: joven, amante del surf y detective de la
policía de Los Ángeles, a cargo de la unidad de casos abiertos. La historia
arranca cuando, tras salir del mar, descubre que alguien abrió su auto y se
llevó su placa, su arma y su identificación. Más allá de la pérdida material,
lo que está en juego es su credibilidad ante sus superiores. Decidida a
investigar por su cuenta antes de dar explicaciones, Renée se topa con las
huellas de un caso doloroso y archivado: el de “El violador de la almohada”,
responsable de la muerte de varias mujeres y que, tras más de veinte años,
parecía condenado al olvido. Ahora, nuevos indicios lo vinculan nada menos que
con un juez de alto nivel.
Desde las primeras páginas también descubrimos un rasgo íntimo de Renée: la
búsqueda constante de su madre, Makani. Esa herida personal le da un trasfondo
emocional que explica muchas de sus reacciones. A la par, aparece Harry Bosch,
el mítico detective retirado y mentor de Renée, cuya hija Maddie empieza a
colaborar en el departamento. Bosch es, de hecho, uno de los personajes más célebres
de Connelly, autor de 39 novelas con gran éxito de ventas, varias de ellas
llevadas a la pantalla. Su estilo tan cinematográfico se nota al leer: escenas
nítidas, ritmo constante y tensión bien medida.
Connelly despliega todos los elementos clásicos del género: escenas del
crimen, pistas, ADN, entrevistas con sospechosos, persecuciones, operaciones
encubiertas y conexiones inesperadas. Todo ello a lo largo de casi 450 páginas
que se leen como episodios de una serie policiaca.
La espera no es una novela de gran profundidad psicológica y, en mi
opinión, su desenlace queda algo difuso (quizá intencionalmente). Sin embargo,
está narrada con sencillez, ritmo y suficiente tensión para atrapar al lector.
Una opción ideal para quienes disfrutan desentrañar misterios y perderse en el
mundo de las investigaciones policiacas.

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